El efecto 'Blocus' llega hoy a la isla: el Fnac tapia sus escaparates por miedo al pillaje callejero
Comercios en Mallorca blindan sus escaparates ante la tensa manifestación impulsada por el grupo Blocus. Tras altercados en Barcelona, la alerta por posibles saqueos y disturbios moviliza al tejido comercial.
Operarios tapiando los escaparates del Fnac de Mallorca como medida de precaución. Una imagen insólita que responde a la manifestación impulsada por el grupo autodenominado Blocus, que tiene lugar hoy, viernes 30 de octubre, en las calles de la isla.
Bajo la premisa de protestar contra el sistema, las consignas de esta movilización incitan abiertamente a la delincuencia, al vandalismo y al saqueo de comercios. Esta amenaza directa ha obligado a numerosos establecimientos a tomar medidas drásticas para protegerse, recurriendo al blindaje de sus cristaleras con maderas o decretando el cierre temprano de sus locales.
El temor del tejido comercial mallorquín se fundamenta en los recientes episodios vividos en Barcelona. En la capital catalana, este mismo movimiento ya ha protagonizado graves altercados y episodios de pillaje, una ola de disturbios y destrozos que ahora amenaza con propagarse por diferentes ciudades del país.
Mientras los negocios se ven forzados a atrincherarse y sacrificar su jornada de ventas para proteger su patrimonio, las fuerzas de seguridad mantienen la alerta máxima ante el riesgo real de que la protesta callejera derive en daños materiales significativos.
Ante esta escalada de tensión, diversos colectivos de extrema izquierda de Mallorca se han desvinculado públicamente de la convocatoria. En este escenario, el foco se centra ahora en determinar si agrupaciones vinculadas a la extrema derecha podrían estar detrás de estos llamamientos, con el presunto objetivo de manipular el relato social y generar inestabilidad ciudadana en plena precampaña electoral.